Con la confirmación el jueves 27 de agosto de 2020 (datos de cierre del día 26) de cuatro casos positivos a la COVID-19, Ciego de Ávila dejó atrás 93 días sin contagios. Poco a poco, en cinco días, la cifra total de contagiados con el Sars-Cov-2, que era de 96, ha sumado otros nueve positivos, de los municipios Venezuela (5), Ciego de Ávila (2) y Majagua (2).

Hablemos de los DOS casos reportados como positivos al cierre del 30 de agosto, pertenecientes al municipio Majagua, territorio avileño que no reportaba enfermos desde el 8 de abril último y acumulaba cuatro confirmados, sin muertes.

Lea entrevistas a majagüenses recuperados:

Las preocupaciones se trasladan al Consejo Popular Orlando González, donde existen varios casos sospechosos. Allí, el Consejo de Defensa Municipal (CDM) adelanta acciones de control epidemiológico.

Este 31 de agosto se habla de:

    Ciudadano cubano de 46 años de edad, residente en el municipio Majagua, provincia Ciego de Ávila. Se investiga la fuente de infección. Se mantienen en vigilancia 52 contactos.

    Ciudadana cubana de 36 años de edad, residente en el municipio Majagua, provincia Ciego de Ávila. Contacto de caso confirmado anteriormente. Se mantienen en vigilancia 8 contactos.

En el hogar se mantiene la vigilancia a otras 235 personas.

Según información brindada por el periodista de INVASOR Alden Hernández Díaz, están bajo vigilancia las áreas del consultorio número 22, que tiene que ver con la parte completa de El Anoncillo, las calles Inocente Palacios, Genaro Ortega y Primero de Mayo, y la zona de San Manuel, lugares donde tuvo contactos el posible caso índice (ciudadano cubano de 46 años de edad…).

Los 4 586 habitantes de Orlando González serán pesquisados. Osvaldo Ivañez González, director provincial de Salud Pública, dijo a INVASOR que se trabaja como si todos los pacientes con sospechas fueran positivos a la enfermedad, fueron aislados los contactos directos y los de segundo orden.

Se conoce que los estudiantes volverán a las aulas de la provincia el primero de septiembre; solo no comenzarán escuelas puntuales en lugares donde el escenario epidemiológico no lo permita. Por ello, sería pertinente revisar el reinicio en la escuela primaria Máximo Gómez, de esa localidad majagüense, donde asisten niños y niñas de las zonas en vigilancia directa.

A diferencia de aquella única escuelita de la etapa pre-revolucionaria, en este momento la comunidad cuenta con un círculo infantil, seis escuelas primarias, y un centro mixto con preuniversitario y secundaria básica.

A partir de la situación epidemiológica, que se agrava en un traquear de dedos, es de previsores considerar que esas escuelas están ubicadas en un escenario epidemiológico complejo.

Nilda Rodríguez Castillo, presidenta del Consejo Popular, rememoró en una entrevista anterior que, previo al 59, solo existía un punto médico, sin embargo, hoy hay siete consultorios y una posta médica con servicios estomatológicos y laboratorio clínico. He ahí una de las fortalezas del sistema de salud comunitario.

Además, desde el 11 de mayo de 2016 y con el propósito de apoyar cambios a nivel fisiológico, psicológico, social y familiar, abrió sus puertas una de las 16 casas de abuelos de toda la provincia, con excelentes condiciones sanitarias y estructurales. Con capacidad para 30 abuelitos, la institución alberga diariamente alrededor de 20 beneficiarios, los que durante la COVID-19 reciben sus alimentos en casa.

Otra obra de beneficio social es la unidad de comercio y gastronomía “La Palma”, la que, desde aproximadamente el 2002, oferta productos alimenticios a aquellas personas de menores ingresos, como parte del Sistema de Atención a la Familia (SAF).

Se garantiza, día tras día, el almuerzo y la comida a las personas censadas, todo a un precio que oscila entre un peso 80 centavos y 2 pesos. Durante la pandemia de ese centro se beneficiaron, asimismo, decenas de personas y familias vulnerables.

Orlando González saldrá de esta situación, por varias cuestiones: es un pueblo disciplinado, preparado, concentrado, y porque nunca le han faltado alas para soñar una vida mejor.

Precaución, información y coraje. Quizás nunca se vio venir, pero vino. El virus está ahí, bien cerca, y los números son responsabilidad de nuestros actos. Nos corre guarapo por las venas y somos un inmenso Reloj Avileño en la imaginación de un país.   

Por José Alemán Mesa

Fotos: Autor y Alden Hernández Díaz