El Hospital Provincial Antonio Luaces Iraola, de Ciego de Ávila, garantiza el seguimiento y la rehabilitación de los 97 niños y adolescentes enfermos con cáncer, con una atención médica gratuita y de calidad.


   Los expertos de distintas disciplinas, como médicos, enfermeros y trabajadores sociales, entre muchos otros, forman parte del equipo de profesionales que luchan contra el cáncer en el territorio y buscan así ofrecer todo su amor a los pacientes y sus familias.


   La doctora Norma Pérez Calleja, experta en oncología pediátrica de esa institución de salud avileña, en declaraciones a la Agencia Cubana de Noticia (ACN), explicó que el cáncer hace varios años era una enfermedad poco frecuente en ese grupo etáreo, sin embargo, existe hoy un considerable incremento en las localizaciones y en la mortalidad.


   Agregó que de los 97 casos existentes hasta el momento, el mayor por ciento es de 47.9, comprendido entre las edades de 15 y 18 años.


   El propósito en la actualidad es cambiar el paradigma clínico epidemiológico de la dolencia, para convertir el cáncer en un padecimiento de mayor curabilidad a partir del diagnóstico temprano, el incremento de la supervivencia (con el uso de los protocolos de tratamiento y la mejora en la calidad diagnóstica y terapéutica), la utilización de los productos de la biotecnología y la asimilación de tecnología novedosa.


   Dentro de las principales localizaciones en los infantes del territorio avileño están las del sistema linfático como la leucemia y el linfoma no Hodgkin, los tumores en el sistema nervioso central, fundamentalmente de encéfalo, y los tumores sólidos como el neuroblastoma y nefroblastoma, precisó la especialista.


   El cáncer será vencido mediante la identificación de los factores de riesgo, realizando exámenes de detección precoz desde los niveles de atención primaria del Sistema de Salud Pública cubano, cambiando los estilos de vida, administrando medicamentos que eviten la progresión de la enfermedad y con la determinación del perfil genético, advirtió.   


   Luego de la detección del padecimiento se recurre a un diagnóstico presuntivo por la consulta de oncopediatría del “Antonio Luaces Iraola” y después a la remisión para los servicios de Oncopediatría en el Hospital Infantil Eduardo Agramonte Piña, de Camagüey, subrayó.


   Enfatizó en que, a pesar de no contar la provincia con un hospital pediátrico y una sala de oncohematología para infantes, los pacientes siempre tendrán la valoración de un equipo multidisciplinario diseñado según sus requerimientos, en el que tienen un papel protagónico el oncólogo pediatra, los Consultorios del Médico de la Familia y los pediatras que cubren las 19 áreas de salud, con el propósito de proseguir el diagnóstico de cualquiera de los nueve centros para la atención oncohematológica existentes en el país.


   Se cuenta en Ciego de Ávila, desde 2014, con la Jornada Por quien merece amor, un proyecto extensionista con estudiantes de medicina, cuyo propósito es darles afecto a los pequeños enfermos y a sus familiares, en tanto, se prepara otro proyecto de intervenciones educativas, el que pretende llevar a los Consultorios un grupo de charlas sobre los síntomas y signos precoces del cáncer, sobre todo en los niños, recordó.


   José Ignacio Robaina Castillo, estudiante de medicina e integrante del proyecto Por quien merece amor, de la Cátedra Honorífica Juan Tomás Roig de la Facultad de Ciencias Médicas avileña, se refirió a lo impresionante de ver cómo la alegría se convierte en una aliada poderosa para fortalecer el sistema inmunológico y combatir el malestar provocado por el tratamiento y la dolencia.


   La provincia avileña logra integrar satisfactoriamente el Programa del Médico y Enfermera de la Familia, y la red de servicios hospitalarios para un mejor diagnóstico y tratamiento especializado, organizada por niveles de atención (I, II y III). 

José Alemán Mesa

Foto: Cubahora